Autor
Cristián Izquierdo Lehmann
Colaboradores
Angela Koch,
Jorge Cárdenas

Ubicación
El Peumo, VI Región de O’Higgins, Chile
Superficie edificada
162 m2
Año
2015- 2017

Fotografía
Roland Halbe

Casa en El Peumo. Esta casa se ubica en una meseta de arena rodeada de pinos y cipreses, que recibe vientos moderados y divisa a lo lejos el Océano Pacífico. El proyecto se plantea como un refugio organizado en torno a un recinto central, que se abre gradualmente al paisaje en 4 frentes simétricos regidos por un módulo constructivo continuo.

La casa se compone por un basamento cuadrado que alberga en su centro un recinto cuadrado menor, del que se desprenden perpendicularmente cuatro dormitorios, conformando cuatro patios rectangulares abiertos en las esquinas. La pieza central concentra los lugares para cocinar, comer y compartir, además de todos los recorridos de la casa, bajo un cielo a 4 aguas con una lucarna central. Sus paramentos verticales se conforman por un muro de 7/12 de su largo, y un ventanal de 5/12, dispuestos rotados sobre el centro de la planta. Cada muro alberga un uso distinto —librero, clósets, cocina o chimenea— y una misma puerta en sus esquinas. Tras éstas se encuentran los dormitorios, abiertos frontalmente al paisaje mediante sendos ventanales y cerrados a los patios laterales mediante muros que albergan como estuches las ventanas correderas del recinto central. Los patios, entonces, se vinculan exclusivamente con el centro. Cuando sus ventanas se abren, el recinto central se transforma en una gran terraza abierta al exterior en sus diagonales. Cuando los dormitorios cierran sus puertas, su presencia desaparece entre los muros, como piezas independientes del ruido y circulaciones del resto de la casa.

La estructura se proyecta íntegramente en madera de pino laminada, sin uniones metálicas expuestas, y queda a la vista, manifestando en su modulación —a 61 cm.— el régimen de igualdades y calces que rige las distintas partes del proyecto. Un alero horizontal recorre todo el perímetro exterior. El techo, emballetado de zinc, conecta sus vértices con los de la lucarna superior. La asimetría de las tres aguas sobre cada pieza perimetral se repite 4 veces rotada simétricamente 90˚, conformando una figura de remolino que hace visible desde el exterior la proporción entre 7 y 5 módulos que rige el interior de la planta. Así, la condición “centrípeta” del recinto central y la “centrífuga” del borde se resuelven mediante un mismo sistema composicional.