Pabellón YAP en Santiago

2015. Concurso por invitación. Finalista.

Este pabellón se plantea como un recorrido que muestra sinópticamente un ámbito mayor, distinto al de su entorno. Su interior refiere a dos modos de estar fácilmente identificables en la memoria chilena: un lugar de bordes próximos, sin vista, sombrío y húmedo —como un bosque— y otro abierto, soleado, vacío, sin bordes aparentes —como un salar—. Confiamos en que estos lugares comunes, culturalmente articulados, pueden ser el punto de partida de una experiencia singular.

Una serie de pilares dispuestos concéntricamente, espaciándose a medida que se acercan al borde, conforman un vacío central techado de planta elíptica, rodeado por agua, vapor y vegetación. A ambos lados de este centro, dos rampas curvas dispuestas simétricamente conducen al techo. Arriba, un mirador pavimentado con sal, sin bordes verticales aparentes, permite divisar nuevamente el paisaje lejano y el cielo, reflejado en una lagunilla central.

Al bajar se llega al lugar inverso desde donde se subió y se puede recordar que el soporte del desierto son los pilares del bosque, y que saliendo de ahí se vuelve al medio templado de Santiago.

 

Arquitectos: Cristián Izquierdo – Alberto Browne